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Guía de historia

Historia de Alcalà de Xivert y su castillo templario

El Castillo de Xivert es una de las fortalezas islámicas mejor conservadas del antiguo Reino de Valencia y, después, uno de los grandes castillos templarios del Maestrazgo. Esta es su historia, y la del pueblo que acabó bajando al llano: Alcalà de Xivert, a un cuarto de hora de Alcossebre.

Antes del castillo: de la cueva a la Vía Augusta

El término de Alcalà de Xivert está habitado desde hace milenios. En la Cova dels Diablets se documentó industria de piedra epipaleolítica —en torno al 9000 a. C.— y cerámica neolítica, y en la Cova de la Torrera aparecieron restos eneolíticos. Escarabeos egipcios y cerámica fenicia y griega prueban que esta costa estaba dentro de las rutas comerciales del Mediterráneo mucho antes de que existiera el castillo.

De época ibérica quedan los poblados de El Palau y El Tossalet y, sobre todo, la necrópolis de la Solivella, fechada entre los siglos VI y V a. C. y considerada una de las más antiguas de todo el ámbito ibérico. Después llegó Roma: lápidas, monedas y asentamientos jalonan el paso de la Vía Augusta por el municipio.

Xivert andalusí: un hisn del siglo X

La fortaleza que hoy vemos nace en época islámica. Entre los siglos X y XI se levanta el hisn de Xivert, un castillo-refugio integrado en la red defensiva de la costa, con su alcazaba en lo alto, un gran albacar para proteger ganado y personas, y aljibes tallados para resistir un asedio. Los almohades lo reforzaron más tarde, y en sus muros se conserva una inscripción árabe que el folleto oficial del castillo fecha en el siglo XIII, con la fórmula al-fatih Allah («el que concede la victoria es Dios»).

Al pie de la fortaleza vivía la población civil, en un poblado que hacía de Xivert un distrito con vida propia. Ese conjunto —castillo y poblado— es lo que convierte a Xivert en uno de los castillos y poblados islámicos mejor conservados del antiguo Reino de Valencia.

1169: el rey promete Xivert a los templarios

Xivert fue tierra templaria antes de ser cristiana. En 1169, Alfonso II de Aragón donó la fortaleza a la Orden del Temple… con la condición de que la conquistaran ellos. La promesa tardó más de sesenta años en cumplirse: en 1233, Jaime I confirmó aquella donación, en plena campaña de conquista del Maestrazgo y camino de Valencia.

Por eso Xivert no es «un castillo con leyenda templaria», sino una encomienda del Temple documentada: la orden fue su señora efectiva durante casi un siglo.

Abril de 1234: la rendición pactada

El castillo no cayó por asalto. En abril de 1234 se firmó la carta de rendición de Xivert entre los templarios y los musulmanes del lugar, representados por su alfaquí y los notables de la comunidad. Fue una capitulación negociada, y sus condiciones se conocen con detalle: los vecinos conservaban su religión, sus costumbres y sus bienes, pero debían abandonar el recinto del castillo y trasladarse a la ladera, donde formaron una aljama —morería— fortificada.

El reparto quedó así: los freires del Temple arriba, en la fortaleza; la población andalusí abajo, en el poblado. Poco después llegaron las cartas de población para los colonos cristianos: Alcalà en 1251 y Alcossebre hacia 1261, ya bajo dominio de la orden.

El castillo templario: dos torres, una iglesia y un aljibe

Los templarios no se limitaron a ocupar Xivert: lo reconstruyeron. A ellos se deben las grandes obras de sillería que hoy destacan sobre la fábrica islámica de tapial y mampostería, y en particular dos imponentes torres circulares en el flanco del alcázar, una iglesia con sacristía levantada en el espacio de la antigua mezquita y un gran aljibe abovedado de unos 10,65 × 5,20 m interiores.

Ese contraste es lo mejor de la visita: en un mismo cerro se lee, muro a muro, el paso del hisn andalusí a la fortaleza cristiana de una orden militar.

Los tres recintos: alcazaba, albacar y poblado morisco

El folleto oficial divide la visita en tres recintos, y saber cuál pisas cambia lo que ves:

  • La alcazaba, arriba: el acceso, la torre de poniente, el paseo de ronda, la torre norte, las torres gemelas templarias, la torre sur y la capilla.
  • El albacar, el gran recinto que guardaba personas y ganado: su acceso, la torre de levante, el muro de Slafia, las torres semicirculares y el aljibe.
  • El poblado morisco, en la ladera occidental: los accesos norte y sur, los grandes edificios, las viviendas y la calle que las ordena.

De la etapa andalusí se conservan parte de la alcazaba —enmascarada por las reformas posteriores—, la muralla del albacar y el aljibe: la propia construcción de la alcazaba arrasó buena parte de lo anterior. Y lo que hoy se puede recorrer es fruto de los procesos de recuperación arqueológica del siglo XXI.

De Montesa al abandono (1319-1632)

Disuelta la Orden del Temple, en 1319 el señorío pasó a la Orden de Montesa, creada precisamente para heredar el patrimonio templario en el Reino de Valencia; Alcalà se convirtió en cabecera de la encomienda. El siglo XVI trajo de todo: la revuelta de las Germanías (1521), un ataque berberisco repelido en 1547, la concesión del título de villa en 1580 y, a finales de siglo, la incorporación del maestrazgo de Montesa a la administración de la Corona.

El final del poblado del castillo lo escribió un decreto: la expulsión de los moriscos de 1609 vació la aljama. Un intento de repoblación cristiana en 1616 no cuajó y, hacia 1632, Xivert quedó definitivamente despoblado y agregado a Alcalà. El castillo dejó de ser un pueblo para convertirse en ruina monumental.

El pueblo en el llano: San Juan Bautista y un campanario de 68 m

Con el castillo vacío, la vida se concentró en el llano, y el Alcalà de Xivert del siglo XVIII se permitió una obra a lo grande: la iglesia parroquial de San Juan Bautista. Se decidió construirla en 1734, se colocó la primera piedra en 1736 con el arquitecto valenciano José Herrero y se bendijo en 1766, ya bajo la dirección del maestro Joan Barceló. Es barroco valenciano de manual.

Su campanario se levantó después, entre 1784 y 1803: una torre octogonal de unos 68 metros, entre el barroco y el neoclásico, el más alto de la provincia de Castellón y uno de los más altos de la Comunitat Valenciana. Se ve desde media comarca, y desde buena parte de la costa. Iglesia y campanario están declarados Bien de Interés Cultural desde 2007.

El pueblo guarda además la Col·lecció Museogràfica d’Alcalà de Xivert, con exposiciones temporales —en 2026 se presentó el retablo gótico recuperado de la calle Sant Roc—, y una tradición que solo se entiende con esta torre delante: el campionat puja-baixa al campanar, la carrera de subir y bajar sus escaleras que se corre en fiestas.

El castillo hoy: cómo subir y qué encontrarás

El Castillo de Xivert es Bien de Interés Cultural desde 2001 y ha sido objeto de campañas de consolidación de sus murallas y del albacar. En verano el Ayuntamiento organiza visitas guiadas gratuitas: en 2026, del 14 de agosto al 16 de septiembre, al castillo los miércoles y viernes a las 8:45 y a la ermita de Santa Lucía de jueves a domingo, de 8:30 a 13:30. Cambian cada temporada, así que conviene confirmarlas en alcaladexivert.es y alcossebre.org.

Desde Alcossebre se llega en poco más de un cuarto de hora en coche (por Alcalà de Xivert y después por pista forestal hasta la base del cerro; el último tramo pide vehículo alto y se hace a pie sin problema). También hay rutas señalizadas de 7 a 22 km: la clásica está descrita en la ruta al Castillo de Xivert, y el resto del patrimonio del municipio, en la guía de qué ver en Alcossebre y Alcalà de Xivert.

Si el plan es histórico y de costa, encaja con la historia de Alcossebre —torres vigía, almacenes del siglo XVIII y la ermita de Santa Lucía— y con la guía de naturaleza del Parc Natural de la Serra d’Irta. Para dormir cerca, mira la guía de alojamiento.

Preguntas frecuentes

¿Quién construyó el Castillo de Xivert?
Lo levantaron los musulmanes entre los siglos X y XI como hisn o castillo-refugio de la red defensiva costera. Los templarios lo reconstruyeron y ampliaron después de 1234, añadiendo dos torres circulares, una iglesia y un gran aljibe.
¿Es un castillo templario de verdad?
Sí, documentado: Alfonso II lo donó a la Orden del Temple en 1169 (antes de conquistarlo), Jaime I confirmó la donación en 1233 y la orden lo gobernó desde 1234 hasta su disolución. En 1319 pasó a la Orden de Montesa.
¿Cómo se conquistó Xivert?
Sin batalla. En abril de 1234 se firmó una carta de rendición pactada: la población musulmana conservaba religión, costumbres y bienes, pero se trasladaba del castillo a una aljama fortificada en la ladera.
¿Por qué se quedó despoblado?
La expulsión de los moriscos de 1609 vació el poblado; la repoblación cristiana de 1616 fracasó y hacia 1632 Xivert quedó definitivamente despoblado y agregado a Alcalà de Xivert.
¿Se puede visitar el castillo?
Sí, es un monumento visitable (Bien de Interés Cultural desde 2001) y en verano hay visitas guiadas gratuitas: en 2026, del 14 de agosto al 16 de septiembre, los miércoles y viernes a las 8:45. Confirma fechas y accesos en alcaladexivert.es y alcossebre.org.
¿Cuánto mide el campanario de Alcalà de Xivert?
Unos 68 metros. Es una torre octogonal construida entre 1784 y 1803, el campanario más alto de la provincia de Castellón y uno de los más altos de la Comunitat Valenciana.

Contenido histórico elaborado con el folleto oficial del castillo de Xivert del Ayuntamiento, la web municipal (alcaladexivert.es), Turismo (alcossebre.org), Turisme de Castelló y las fichas de patrimonio del castillo, la iglesia y la ermita. Confirma horarios de visitas guiadas y accesos en las webs oficiales antes de subir.

Contenido revisado en agosto de 2026.

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